Por: Mª
Alejandra Páez Triviño, estudiante del Círculo de Periodistas Deportivos,
Buenos Aires, Argentina -
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Hombres
temerarios, un campo enorme, una pelota ovalada y mucho contacto físico son algunos
de los componentes del Rugby. De origen inglés, este es considerado como uno de
los deportes en equipo de mayor riesgo, debido a los fuertes choques entre los
jugadores, quienes preferirían perder
una costilla antes que la posesión del balón (no es raro que se presenten
fracturas, rupturas de huesos o severos hematomas en el transcurso de un
partido).
El objetivo,
al igual que en el fútbol americano, es abonar cuanto terreno sea posible hasta
llegar a la zona de ingoal del
oponente, ubicada en cada extremo del campo (con una longitud de 10 a 22 m, partiendo de la línea de goal), que puede medir hasta 100 metros
de largo por hasta 70 metros de ancho. Todo para apoyar la pelota en el suelo y marcar un try (otorga 5 puntos), y tener la
oportunidad de obtener un try convertido (2
puntos más); o sea, hacer pasar la pelota por en medio de la "H" (palos con la
forma de esa letra dispuestos sobre la línea de goal, en el centro), con el impulso de una patada cobrada desde
cualquier punto del terrero. De esa forma se desarrollan todas las estrategias
con el fin de penetrar el campo del contrario y no permitirle, a su vez, el paso al propio.
Formas de
juego hay tantas como aficionados a esta disciplina, practicada en más de 96
países alrededor del mundo. Por eso, no tiene caso ponerse a comentar acerca de
las puestas en escena: son tan íntimas en cada equipo, como lo son las
estrategias de guerra o lo eran los
planes bárbaros de ataque en las batallas medievales. No por nada se afirma que
el
Rugby es un deporte de rudos jugado por caballeros. La tenacidad de los
jugadores es complementada por las
sorprendentes jugadas preparadas (en
el fútbol de laboratorio), que son minuciosamente fabricadas durante los
fortísimos entrenamientos y tienen nombres clave tan excéntricos como: "la marmota al revés","el pato cojo", o" el
hawk", por nombrar algunos.
En cuanto a
la indumentaria, los nobles salen al campo de batalla sin armadura que
los
cobije, a diferencia del fútbol americano, los rugbier visten solamente un uniforme
que consta de camiseta, pantaloneta, medias y guayos. Los accesorios se reducen
a protectores bucales o cascos, que son en ambos casos opcionales. Con tan poca
vestimenta que los cuide, los jugadores encuentran su escudo más letal en el
campo el concepto de unidad. Cada
rugbier está en la cancha en función de otro y así sucesivamente juegan con un
orden sistémico que convierte al equipo en una masa sólida desde todos sus
flancos de ataque. Adicionalmente, un arma de la que pueden hacer uso los guerreros
es el tackle, que es la acción de
derribar a un contrario, con la condición de que aquél sea siempre el poseedor
de la pelota, otra disimilitud con la versión norteamericana.
En el rugby,
además de primordializarse valores como el compañerismo y el altruismo, se pone
como fundamento el respeto; evidenciado en la manera en la que se obedece y se
contempla el reglamento y la guía de los árbitros (tres: uno central y dos
ubicados en cada línea de touch) ¡¡lo que
marca el árbitro no se cuestiona!!
En tales
condiciones de "riesgo", cualquiera pensaría que es de locos jugar al rugby, y
podría tener razón. Es de locos tal entrega en el campo, tanta capacidad de
reacción y sobretodo, tanto respeto por las reglas -a diferencia de otros
deportes más populares y menos bruscos-. Es que definitivamente el rugby es una práctica demasiado brutal, eso sí,
en el más antioqueño sentido de la palabra.
El tercer
tiempo
Otra de las
cualidades del rugby es la trascendencia de relaciones fuera del terreno de
juego. Luego de los partidos, sin
importar si se han alzado con la victoria o han caído en manos de unos más
bárbaros que ellos, los jugadores suelen reunirse con sus entrenadores en bares
a disfrutar de una buena cerveza.
Evocando los
festejos de los guerreros del medioevo, con festines y vino, los rugbier hacen
lo propio en la actualidad en lo que en la jerga del mundo ovalado se denomina como "el tercer tiempo".
Rugby por TV
Este año se
lleva a cabo la Copa Mundo de Rugby de Francia 2007, entre el 7 de septiembre y
el 20 de octubre. Será presentada en su totalidad por ESPN. Pese a que nuestro
país no asiste a este de evento, participarán los Pumas argentinos, como
representantes regionales.
La sexta
versión del máximo evento de la ovalada presenta al campeón vigente Inglaterra
más los oceánicos de Australia y Nueva Zelanda como aspirantes el título. Sin embargo, los galos esperan poder
aprovechar la localía y se cuenta a los sudamericanos como el comodín de la
competencia.