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Los argentinos, un ego desbordado / Desde la barrera: radiografía del fútbol colombiano / El billar... ¿Para borrachos y desocupados? / Quinta Vuelta a Colombia
Por: Juan Camilo Montoya Echavarría
Editor de Deportes El Grifo
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Para muchos pasar a la Nascar es un retroceso,
para otros el cambio está bien
porque Juan Pablo ya no era feliz en la Fórmula 1. Otros dicen que
su arrogancia y prepotencia le impidieron ganar en la primera categoría mucho
más, mientras el piloto dice que ni fracasó, ni es el arrogante que la gente
cree. Incluso asegura que la prensa es la culpable del pensamiento de ciertos
colombianos que no lo tienen en buen concepto, porque son varios.
El sueño de cualquier automovilista
en competencia es llegar a la
Fórmula 1. Recuerdo cuando Montoya en calidad de novato, se
disputaba las primeras vueltas del Gran Premio de Brasil, en Interlagos, y Juan
Pablo con su Williams sobrepasaba a
Michael Schumacher con rebeldía e
irreverencia. En ese momento el mundo del automovilismo mundial puso los ojos
en el colombiano, porque vieron en él, ese personaje simpático y "necio" que
necesitaba la competencia para salir de ese monólogo que era Schumacher y la Ferrari.
De la mano de la potencia del motor
BMW, Montoya hizo una buena temporada 2001 y 2002, y en el 2003 peleó el título
mundial hasta la penúltima válida. Finalmente terminaría tercero. El 2004 fue
una temporada para el olvido y en el 2005 llegó a las filas de McLaren Mercedes, lo que fue visto por los expertos como un
ascenso en su carrera, que le representaría mayores posibilidades de luchar el
título. Juan Pablo sufre una lesión en un hombro jugando tenis, por lo que se
pierde varias carreras. Al final de la temporada el mundo vio caer el trono de
"Schumi" por Fernando Alonso, un español que se convertiría en el piloto más
joven en salir campeón de la máxima categoría con sólo 24 años.
¿Fracasó Montoya en la F1? Es difícil determinarlo
cuando ganó el Gran Premio de Mónaco, estuvo luchando por el campeonato,
deleitó la retina de muchos aficionados con sobrepasos espectaculares, y
siempre demostró querer ser el número uno, por encima de Schumacher, ese era su
sueño.
El automovilismo no es
como los demás deportes, en éste, la máquina es más determinante que el
deportista. Justo cuando Juan Pablo llega a McLaren, el equipo inglés baja en
su rendimiento y su coche se hace menos confiable. Sin embargo, fueron varias
las carreras en las que el colombiano debió abandonar por errores suyos.
Trompos, adelantamientos riesgosos e innecesarios, incluso causando choques
múltiples, son algunas razones que sus patrones ya comenzaban a analizar.
El 20 de septiembre de
este año Juan Pablo cumplirá 31 años, hecho que armó una polémica en el país
porque muchos consideraron que estaría "viejo" para continuar en la Fórmula 1.
Montoya es un tipo
ganador, que le dio muchas alegrías al país y que su carácter agresivo lo llevó
hasta el punto en el que está, pero que seguro, ese mismo carácter lo traicionó
y le hizo cometer más de un error. La verdad es que en McLaren Kimi Raikkonen
fue mucho más constante y prueba de ello son sus dos subcampeonatos, en el 2003
y el 2005.
Para rematar, las
relaciones de Montoya con el jefe y dueño de la escudería, Ron Dennis, siempre
fueron pésimas. Ni se hablaban asegura el colombiano. De ahí la decisión que el
equipo tomó de fichar al español Alonso, el que está ganando todo, es joven, y
fue capaz de destronar al más ganador de todos los tiempos, Michael Schumacher.
Ante esa suma de
circunstancias, era casi un hecho que quien se iba de la escudería británica
era el colombiano, que recibió ofertas de equipos como Red Bull, entre otros,
pero que tienen poca figuración y progreso en sus autos. Juan Pablo decide
retirarse de la F1
incluso sin terminar su contrato.
Quizás se rindió antes
de tiempo o fue fiel a su convicción de querer ser el primero, y al ver las
pocas posibilidades de conseguirlo decidió irse a una categoría con más
adrenalina, más espectáculo, y con un público que lo quiere y extraña, el
estadounidense.
Montoya sale mal de la F1 y promete no volver. En lo
personal es válida su decisión porque tendrá más tiempo para compartir con su
familia, en lo profesional está claro que aunque es difícil decir que fracasó,
por lo menos no cumplió su objetivo que era ser campeón mundial y heredar el
trono de Schumacher, pero de ese lugar ya se apoderó Fernando Alonso.
Juan Pablo es un piloto
muy emocional, la Nascar
le caerá bien porque se preocupa mayormente por el espectáculo y la velocidad.
Habrá que ver qué puede hacer Alonso en McLaren, si era verdad que el auto era
tan malo, o si demuestra que él es el nuevo dueño de la Fórmula 1.
Lo que le espera a Montoya, la Nascar
La
Nascar
es la competencia automovilística más popular de los Estados Unidos. Se dice
que cada válida es vista en promedio por 6.4 millones de televidentes, mientras
que en las gradas se concentran más de 60 mil personas, superando el número de
aficionados de un partido de fútbol en un estadio.
Juan Pablo conducirá un vehículo de
750 caballos de fuerza, que puede llegar a velocidades de 320 kilómetros por
hora, en el equipo de Chip Ganassi, quien ya fue adiestrador en la Fórmula Cart.
La temporada comienza en febrero y
va hasta noviembre en un recorrido por 36 competencias, que van entre óvalos y
algunos circuitos. En una válida participan cerca de 40 autos, por lo que las
carreras poco tienen de monótonas ya que los choques son continuos y es
permitido golpear carros rivales para pasar adelante.
La Fórmula Uno es un capítulo ya terminado,
comienza uno nuevo para el controvertido colombiano, que despierta odios y
amores, pero con el que muchos nos hemos emocionado ante una victoria suya con
los sonidos de nuestro himno y los colores de nuestra bandera.
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