Una elección definitiva PDF Imprimir E-Mail
Por Johana López Mesa / Estudiante 11 Colegio UPB / Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla

 

mike-hill

 

Este lugar es extraño. Siempre lo describen como un  paraíso lleno de  naturaleza, aves cantando, mansos arroyuelos, y ese tipo de cosas...o, por lo menos, así me lo imaginaba. La verdad, es una visión bastante optimista, en especial  para un hombre como yo que nunca ha tenido como lema  mirar el lado positivo de las cosas. Aún así esperaba que esto fuera mejor, ya saben, si la vida fue un asco por lo menos la muerte debería ser algo deseable, pero no lo es, de eso pueden estar seguros. Consideren que se los dice alguien que ya está muerto.


Vivo o no, sigo detestando las filas y en ésta llevo horas. No sé ni para qué es

pero supongo que no tengo nada más que hacer, así que sigo esperando. Delante de mí hay una mujer que parece haber trabajado en el bajo mundo, lo digo por su escasa ropa que no deja mucho a la imaginación. Supongo que falleció por alguna enfermedad venérea, aunque no puedo estar seguro. Por otro lado, tengo clara la causa de la muerte del sujeto que está detrás de mí, lleva su cabeza en las manos.

 

Si esto no avanza me voy a morir de nuevo, pero de desesperación. Mi afán es absurdo ¿no se supone que tengo la eternidad?

 

Siempre he tenido problemas con la concentración, como en este momento,

artbrain

me he centrado en irrelevancias y ni siquiera me he presentado. Mi nombre es Pablo Gutiérrez y soy, digo, era abogado, uno muy bueno debo decir. Tal vez la palabra modestia no sea la que mejor me califique, muchas veces me han llamado narcisista; en realidad creo que confundían el significado de esta expresión con el de realista. Sigo esperando. Como decía, fui una persona bastante exitosa laboralmente, perdí muy pocos casos y fueron demasiados los que gané, aunque no debería haberlo hecho, mi profesión no se caracteriza por buscar la justicia sino por retorcerla de manera tal que convenga a quien más dinero paga. No, la honradez tampoco es mi principal característica; de cualquier forma nunca la necesité para hacerme rico. Sentimentalmente, para mi madre era un fracasado (¡Ay, mi madre! La pobre seguramente estará llorando...) pero en mi opinión llegar a los 40 años, aún soltero, sin novias amargadas, ni niños insoportables es todo un triunfo.

 

Definitivamente esta fila no avanza. Intentaré adelantarme. Hay un sujeto enorme, una especie de guardia. Pone en frente mío una espada que me recuerda a las de Star Wars, parece que debo hacer la fila como todos los demás. ¿Será que nos estamos acercando a Dios y  éste juzgará nuestros pecados? Porque, en ese caso, me encontraría en graves problemas. Nunca le creí a mi madre el cuento de que todo lo que hiciéramos sería juzgado en "la otra vida", ¿tendría razón? No...nunca creí en Dios y me parece un poco tarde comenzar después de muerto. Entonces, para qué será esta fila...tal vez estén haciendo un inventario de cuántos han muerto hoy, pero ¿quién necesitaría eso?

 

¡Qué increíble es que esté muerto!  Hace sólo unas horas estaba frente a un tribunal, en medio del mayor caso de mi vida; se trataba de Enrique Martínez, todo un asesino en serie, yo sabía que lo era pero aún así lo defendí empleando todos los recursos que me fue posible encontrar...e inventar. Sabía que si ganaba el caso me convertiría en el abogado más famoso del país y eso significaba dinero, mucho dinero. Como era predecible (tratándose de mí), Martínez fue declarado inocente y yo quedé convertido en un nuevo millonario, aunque aquella condición me duró muy poco. Cuando salía de la sala de la Corte, el familiar de una de las víctimas de mi defendido, cegado por la ira, fruto de su inconformidad con el veredicto, me apuñaló, arruinando así no sólo mi traje nuevo, sino también mi corazón. Creo que ahí debí morir.

 

En verdad comienzo a aburrirme, aunque ya la fila está avanzando y veo que me dirijo a una puerta enorme, como de diez metros de ancho por veinte de alto. Me pregunto qué habrá allá dentro. Pronto descubriré uno de los más grandes enigmas de la humanidad: sabré qué es lo que hay más allá de la muerte, no puedo negar que estoy algo ansioso y, bueno, sí, un poco asustado; ¿qué tal si llego y no hay nada, si es simplemente el fin? ¿O si encuentro condenas y sufrimiento por toda la eternidad? No debería pensar en eso. Empiezo a ponerme nervioso.

 

Por fin he llegado. En la entrada hay dos guardias -como el que me hizo volver a la fila-   uno de ellos me preguntó mi nombre y la forma como morí. Le conté la historia (pensando todo el tiempo en lo extraño que se sentía describir mi propia muerte) y me hizo pasar. El lugar es grandísimo, hay miles de túneles por todas partes, tal vez millones. Le pregunté a una anciana qué se suponía que estábamos haciendo.

 

-Escoger- me respondió con una enorme sonrisa

 

-Disculpe, pero no me ha quedado del todo claro, ¿escoger qué?

 

-Una nueva vida.-  Al notar que no la comprendía, aclaró: -Cada uno de los túneles que ves se dirige a una mujer que está en la Tierra, no podrás ver a cuál, ni sabrás absolutamente nada acerca del lugar al que llegas. Sólo sigue tu instinto y elige un camino, cuando estés seguro ya no habrá marcha atrás.

 

-Un momento... ¿me está diciendo que escoja una nueva madre?... ¿Acabo de morir y voy a nacer de nuevo?

 

-Exactamente. Claro está que cuando lo hagas te convertirás en alguien muy diferente al que eres ahora. Supongo que lo sabes...

 

-Sí, es una especie de reutilización -pensé- ¡Vaya, hasta los humanos se pueden reciclar!

 

 


Add as favourites (24) | Cite este artículo en su sitio | Views: 795

Sea el primero en comentar el artículo
RSS de los comentarios

Powered by AkoComment Tweaked Special Edition v.1.4.6
AkoComment © Copyright 2004 by Arthur Konze - www.mamboportal.com
All right reserved

 
< Anterior   Siguiente >
 
 
 
   
conectados-en-facebook
Computadores
Colombiafoto


 

 

Síguenos
bannertwitter
Video
obtura
Ingresar al Sitio





¿Recuperar clave?
¿Quiere registrarse? Regístrese aquí