Considero
equivocado que cada vez que surge un nuevo tipo de expresión juvenil que
implica elementos estéticos desde el vestir, entre otras manifestaciones, la
sociedad corra a estereotipar, tipificar, o como se volvió costumbre en nuestra
ciudad "pueblo grande" de Medellín, considerar a priori, ésta, como una nueva
"tribu urbana".
Edwin Alonso Montes Marín. / Educador /
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
En
la actualidad, la mayoría de expresiones y colectivos juveniles que emergen y
mutan con constancia, no se les debe denominar como movimiento: no lo son, ni
como cultura, ni mucho menos tribu. Tal vez en Bogotá existan algunos visos de
tribus, o en las ciudades europeas, mas no en esta provincia paisa. Lo que
sucede es que manejamos muchos mitos, nos acostumbramos a los imaginarios
personales y colectivos, y a los expertos en jóvenes desde las bibliotecas y
los escritorios, teóricos que los abordan desde los textos y no desde los
contextos. Realidad que en consecuencia, genera desinformación, angustia y
fortalecimiento de la subjetividad.
Como
educador e investigador encuentro más prudente, respetuoso y menos pretencioso,
hablar de escenarios y estéticas juveniles urbanas con sus respectivas
dinámicas de consumo.
La
Tecktonika: escenario cultural de masa
Es
importante recordar que como efecto de los mass media, en especial la Internet y la televisión
internacional, se logró consolidar una cultura de mundialidad: las circunstancias
infantiles y juveniles pasaron de ser realidades de carácter regional y/o
nacional, a circunstancias de carácter mundial, manifestadas en coincidencias
de consumo en todos los rincones del planeta. Una expresión estética desde el
vestido y el baile, se constituye en oleada de carácter global que agrupa virtualmente a los jóvenes del planeta,
euforizados por lo novedoso, el presente, el consumo y el impacto de lo
inmediato.
"Todos
están, en efecto, invitados a modelar su propia imagen, a adaptarse, a
mantenerse, y a reciclarse. El culto de la juventud y del cuerpo avanzan al
unísono, reclaman la misma atención constante hacia uno mismo, la misma
vigilancia narcisista y la misma obligación de información y adaptación a las
novedades"[1].
Para
los jóvenes la sociedad de consumo se entiende como un nuevo sistema de
sociedad, de socialización, de sujeto, de forma de ser y de estar en el mundo,
incluso como un valor que no se puede reducir a la estimulación de necesidades
y al hedonismo. En estos consumos de masa, adquiere una gran importancia la
expresión estética, entendida como cierto tipo de fenómenos particularmente
resbaladizos, mutantes y difíciles de definir. Tal es el caso de la última
novedad del momento a nivel mundial, la tecktonika.
Apoyados
en la difusión de canales como M6 y france 3, Canal +, y TF1, entre otros. El
subir videos en línea a sitios como Dailymotion.com, You Tube y en nuestro
medio a través de Facebook, My Space, se ha logrado conocer, difundir y
consolidar a nivel mundial con estrellas como Yelle (Julie Budet), artista
francesa que utilizó el baile teckto en su video "A cause des garços".
Este
tipo de baile tiene sus inicios desde finales de los años ochenta en Melbourne
Australia con el "Shuffle Dance": mezcla elementos
del tecno, el trance, el hardstyle y el jumpstyle, los dos últimos, originarios
de Bélgica y Holanda.
El
baile consiste en realizar movimientos robóticos con el cuerpo, mientras los
pies se deslizan sobre el piso, finalizando con fuertes y marcados pasos.
A
partir del 2000 con los conocidos "Tecktonik Killer", (competencias de baile)
que retoman los duelos propios de la escena hip-hop y cara a cara, se
organizaron en parís, desafíos en los cuales los jóvenes confrontaban su
habilidad y creatividad en las variables del baile, introduciendo el
"movimiento de brazos en forma de olas" y en todas las direcciones como
característica fundamental de la teckto.
Escenarios
diversos de ciudad; parques, antros, puntos tecktonik y discotecas
como
Metrópolis en París, son reconocidos como los núcleos del surgimiento de la
tecktonika. En la actualidad, su aparición en toda Europa, Estados Unidos y
Latinoamérica, es evidente.
En
la escena mundial, muchos jóvenes encuentran en estas manifestaciones un agente
de personalización, en una sociedad en donde han desaparecido las grandes
identidades sociales, los modelos, variando la forma tradicional de construir
identidad personal, en muchos casos desde la confusión, sintiéndose así,
obligados a escoger y cambiar constantemente los elementos que fundan su modo
de ver, entender y vivir la vida, posibilitando una cultura de masas que estimula
la homogeneidad de los seres, reivindicando el individualismo y los valores
hedonistas.
¿Estética Teckto?
Así
como "no hay historia de la estética sino de las teorías estéticas"[2],
tampoco es posible hablar de una disciplina que se ocupe de sólo una de las categorías
estéticas; son múltiples desde las teorías y tendencias filosóficas.
Cuando
abordamos las estéticas juveniles contemporáneas, nos referimos a la
"prosaica": la estética en la vida cotidiana, es decir, una socioestética (la
estética de la vida social), en tanto práctica social de legitimación de
ciertos objetos para la contemplación artística.
Considero
muy importante superar la fascinación por las apariencias ligada a los
estereotipos y pasar a preguntarnos por el mensaje que subyace en las estéticas
juveniles actuales. Sólo algunas de ellas, tienen relación directa con alguna
postura, reacción, propuesta y/o filosofía frente al orden, institución y/o
medio social. La mayoría, responden a la
dinámica de consumo, propia de preadolescentes y adolescentes en proceso de
formación. Si embargo, aún sin proponérselo, los jóvenes nos están comunicando
muchas de las coordenadas que nos pueden aproximar a su
realidad, y en consecuencia, conocerla objetiva y auténticamente.
El cuerpo, su estética y significados
En
la expresión estética teckto nos encontramos camisetas muy ajustadas al cuerpo
que resaltan unos pectorales bien formados y un abdomen plano, igualmente jeans
pegados al cuerpo con materiales livianos y texturas en lo posible con cierta elasticidad
que permita los movimientos del cuerpo, esto en consecuencia nos habla de
cuerpos especialmente delgados, lo cual a su vez exalta un gusto estético por
la proporción de las formas y el ejercicio de un culto al cuerpo mismo. Aquí,
el hedonismo y narcisismo se constituyen en valores.
Tenis
Vans que posibilitan comodidad en el
baile y en los desplazamientos por la ciudad, peinados que retoman las crestas,
la estética pok`, el visual y el elegant. Algunos portan el diseño del águila o
la abreviatura TCK marcada en la cabeza rapada. Se retoman colores propios de
la estética metrosexual y gay, tales como el rosa, el fucsia en contraste con
el negro y el blanco. Los colores tipo neón y apastelado, evocando el dance,
trance y style.
Es así como el reciclaje de múltiples
estilos se fusiona para generar otra "nueva" manifestación estética
contemporánea: éstas no pasan de ser
oleadas efímeras de moda emergente. Al tiempo, se vienen consolidando las que
serán protagonistas: la estética andrógina,
krumping, stap-vp, jabbawockeez, entre otras, permitiendo comprender las
estéticas juveniles como la dinámica de la obsolescencia de los signos,
sentidos, significados y significantes.
"La identidad se inicia justamente en lo que
Lacan denominó como "fase espejo", momento en que el sujeto se percibe ya no
desde el interior en su individualidad biológica y sus apetencias, sino desde
el exterior en el modo en que es visto por el otro"[3].
El baile Teckto. Entre el neonarcisismo, el exhibicionismo, el espectáculo y la socialización juvenil
En
el baile teckto, la clave fundamental consiste en lograr hacer coincidir cada
movimiento de piernas con el beat (golpe) de la canción y acompañar con un
excelente flow (movimiento) en las manos, el cual se encarga de imprimir energía
y electrizar todo el cuerpo. La habilidad y creatividad en cada movimiento,
permiten al joven, posicionarse frente al grupo de iguales, lo cual, en iguales
proporciones, inyecta importantes dosis de autoestima y reafirmación personal.
El reto del baile, retomado de la
escena hip hop, compromete a los jóvenes con una disciplina de entrenamiento
que les permite superarse a sí mismos de manera constante, elemento sin el cual, irán ocupando posiciones
menos relevantes ante el grupo. Interesante aspecto que contrasta con una
sociedad en donde existen tantos profesionales instalados en las diversas áreas
del conocimiento. A su vez, reto para una educación estática que debería lograr
iguales y/o superiores niveles de motivación e identificación en los procesos
de aprendizaje y de formación.
Ese
gusto por ver y ser visto, denominado por los expertos como el "Pam
Opticom",
no lo podemos entender como un simple exhibicionismo propio de inmaduros
narcisistas, mas sí, como expresiones de jóvenes en búsqueda, que no sólo se
están haciendo visibles ante un colectivo social para el cual en la mayoría de
los casos, no importan ni existen, sino además, como una de las más auténticas
manifestaciones de su potencial comúnmente desconocido, inutilizado y no tenido
en cuenta.
Las pistas de nuestros jóvenes
Intercambio
de capitales simbólicos, de iconos, músicas, modas, objetos y saberes, son el
clima perfecto para hacer nuevos amigos con los cuales conformar nuevas
comunidades de interacción que superan las fronteras del hogar, el barrio, la
escuela, la ciudad... Seres con quienes vivir y compartir una etapa transitoria y
maravillosa de la vida, de manera colorida, llena de movimiento y en constante
mutación, para no morir de tedio, superando los paradigmas de la tradición.
Mientras tanto, quienes siguen mirando desde fuera, desde la distancia, quizá
lo único que perciben, sea, un espectáculo.
Estos
bailes hablan de jóvenes que avanzan con y hacia ideas nuevas, rompen con el
estatismo de las seguridades adquiridas y se aventuran a nuevas experiencias
que generan a su vez, nuevas propuestas, nuevos caminos, nuevos lenguajes,
significados y significantes. Aquí la danza tiene un valor estético para
quienes la presencian y va más allá del vestido.
La
Tecktonika: vida, creatividad e inteligencia
cinestésicocorporal
En
los colegios, en las calles, observo jóvenes que "viven en blanco y negro",
estas experiencias de vida equivalen no sólo a una opción estética, sino, en
alto porcentaje, al nivel de frustración que experimentan en una sociedad vacía
y sin sentido. Igualmente, me colma de alegría y esperanza, encontrar una
inmensa mayoría que no se resignan ni asumen el roll de víctimas y/o
condenados, y "a pesar de todo", optan por vivir y ser felices, "viven a
colores". Estos colores nos hablan de sus potencialidades, actitudes y
vivencias.
Podemos
afirmar que la mayoría de los jóvenes actuales son eróticos, entendiendo la
erótica como la expresión de la vida en todas sus dimensiones. Se trata de una
generación emergente que quiere vivir intensamente, encontrarle sentido a la
vida, chupándole el tuétano hasta lo más profundo, como nos lo recuerda el poeta
Horacio en su "Carpe Diem".
Deslizarse
en las calles sobre un skate, saltar aceras con patines y bicicletas, bailar en
una esquina o en un parque, conversar entre iguales o catar silencios, son
medios que ellos utilizan para convertir el gris monótono de la ciudad, en un
escenario apasionante, rompiendo con la introversión y el aislamiento,
desarrollando así, la erótica de la vida.
Si
los observas, sus vestidos como texto visual, sus gestos y bailes como
expresión corporal, comunican siempre un mensaje implícito. Así, el conjunto de
elementos que confluyen en una reunión de "iguales", se convierte en un
producto a través del cual se están comunicando creativamente, eligiendo
lenguajes expresivos tales como el baile, el vestido, los capitales simbólicos,
entre otros.
De
múltiples maneras, los jóvenes nos están mostrando su inmenso potencial, dentro
y fuera del aula. Ese grito lo acompaña la realidad adulta que no sabe cómo desarrollar
dicho potencial.
Lo
que advierto es una generación con un alto potencial que no encuentra quién
comprenda la realidad de sus lógicas de funcionamiento para poder encausarlo en
el desarrollo máximo del mismo. Creo que padres y maestros tenemos que desinstalarnos,
investigar, estudiar, acercarnos a los niños y jóvenes para aprender de ellos y
con ellos, redimensionando nuestras propuestas educativas y los aspectos más
fundamentales de la vida misma. Creo que solo así lograremos ser el referente
significativo y la respuesta que ellos
necesitan y que aún no llega.
Mientras
tanto, ellos seguirán bailando, seguirán vistiendo sus propios colores,
continuarán escuchando sus músicas, es decir, seguirán palpitando con sus
inmensas ansias de vivir, formulándose las preguntas fundamentales de la vida
en el complejo mundo en el cual les correspondió vivir. Nos repetirán día a
día, una vez más, que a pesar de ellos y a pesar de nosotros mismos, no se han
muerto los sueños, no ha fallecido la esperanza, que aún creen que sus padres y
maestros pueden aportar extraordinarios elementos para la construcción de
sentido y el proyecto de vida deseada.
De
algo estoy convencido, con o sin nosotros: niños, adolescentes y jóvenes, no se
detendrán...
VIDEO
[1]
LIPOVETSKY, Gilles. El imperio de lo efímero. 2004
[2]
MARCHAN FIZ, Simon. Teoría de
las estéticas, Bayer, 1984.
[3]
LIPOVETSKY, Gilles. La era del vacío. Op. Cit. 2005.