Sebastián Vallejo Ramírez / Periodista /
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
La primera vez que se vio este deporte en masa fue en el video de
Madonna Hung Up. Unos chicos saltaban por los muros y hacían piruetas al son
del bit que emitía una grabadora ochentera. Ahora está acá, cerquita, y se
puede apreciar en las calles de una urbe que se deja recorrer.
La figura de este arte urbano, David Belle, brinca por las azoteas
del primer mundo. En Medellín unos brincan las rampas de La Aguacatala, otros en
Itagüí saltan escaleras, y en Envigado también hay quienes practican este
deporte callejero.
"En Colombia hay gente durísima, en Cali y Bogotá hay personas con
un nivel enorme," dice Juan Manuel Gaviria, un apasionado por vivir al máximo,
que practica Parkour porque le encanta imaginar, jugar, hacer algo útil de
cualquier cosa que se encuentre a su paso.
A George Hébert se le conoce como el papá del Parkour, disciplina
nacida en el Método Natural. Hébert estuvo en la Armada Naval
Francesa, donde ejercía como Oficial en St. Pierre, ciudad que en 1902 sufrió
una erupción volcánica en donde Hébert, de manera heroica, coordinó la salida y
el salvamento de 700 personas.
Desplazarse con arte
Adaptarse a la naturaleza por medio de flexibilidad, resistencia,
capacidad,
velocidad, potencia y fluidez, además de las influencias de la
gimnasia griega, más el control de cuerpo, mente y espíritu, fueron las
características empleadas por Hébert en un principio. Hoy, éstas son necesarias
para correr, saltar, escalar, hacer equilibrio, y superar objetos propios de la
ciudad a través del arte del desplazamiento.
La actividad de Hébert se convirtió en la base de todos los
entrenamientos militares, que aún está vigente; y a principios de 1990,
Raymond Belle, soldado ex vietnamita, reunió un grupo para entrenarlos con el
objetivo de cuidar las familias, dando así otro gran paso para el Parkour que
ya tiene aliados como el freerunning.
Los orígenes de este deporte donde además del francés Belle, quien
es la máxima figura al lado de Sebastien Foucan y los demás miembros de Los
Yamakasi, se remiten a esta misma palabra, Yamakasi que en lengua africana
significa cuerpo fuerte - espíritu fuerte -persona fuerte.
Callejeros
La idea del padre de David era que además de poder cuidar a sus
familias, estuvieran preparados para una emergencia, pero su hijo y los demás
Yamakasis adaptaron las técnicas a la ciudad, y convirtieron el ambiente
adaptándolo hacia su perspectiva de ejercicio con y por lo urbano, dándole al
cuerpo una nueva utilidad a través de un deporte, un arte, por qué no una
filosofía, gracias a una original manera de ver la ciudad.
La necesidad de sentirse vivo en medio de tanta hediondez
como el smog - Medellín posee una de las gasolinas diesel más contaminantes del
mundo, además está el humo de las fábricas, de los disparos...- es divertida de
saciar con deporte. Parkour lleva al extremo una mirada de lo urbano.
Deporte igual a vida
Para Juan Manuel el Parkour es "tu mundo es tu juego," mientras
para los que practican en Itagüí, Envigado, La Villa y el Estadio, esta nueva forma de
ejercitarse y divertirse a través de un deporte fuera de los comunes, como el
Parkour, es una mezcla de disciplina deportiva,
sana y extrema recreación.
"Abrir los 5 sentidos y darse cuenta de que cualquier lugar puede
ser un gran lugar para "jugar"; entrenarse con disciplina y
constancia; además de divertirse, arriesgarse y retarse hasta el cansancio, son
los consejos de Juan Manuel para quienes desean practicar Parkour, un deporte
que da un nuevo significado a lo urbano como espacio para darle nuevos usos,
colores, sentidos, respiros.