El ídolo de Dios PDF Imprimir E-Mail
Índice del Artículo
El ídolo de Dios
Página 2
Página 3

David Serna / Colaborador / Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla

 

 

Requiem aeternam dona eis, Domine. Era la última misa de mi abuelo, y el padre

idolo

Bernardo, en su preciosísimo latín oraba por su eterno descanso. Todos estaban más o menos consternados, aunque a mi abuela no la vi llorar. Estaba en primera fila, con un pulcrísimo luto y parecía sostener, con esa fuerza de las matronas de antaño, a todas las hijas que había dejado el viejo.

 

Mi madre, que de todas fue quizás la que más lo quiso, parecía desgarrarse en llanto y en pena. Mi abuelo medía casi dos metros, tenía ojos azules y a pesar de sus 85 años aún conservada buena parte de su cabellera que debió ser muy abundante en otro tiempo. Con ese nombre -Ciro- aunque no por su apellido -Gutiérrez-, y con su fisonomía debió parecer un artista extranjero, aunque mi abuela, a juzgar por las fotos, no era menos.

 

Mi abuela siempre se quejaba de Don Ciro (así lo llamaba ella), decía que estaba loco, que cada vez se le olvidaban más las cosas, y que esa yerba había acabado con su cerebro. Aunque no entendía muy bien la sentencia de mi abuela, nunca me imaginé a mi abuelo con un cigarrillo de marihuana, aunque en lo de loco, algo sí le daba la razón. A veces me cansaba, como cansan los viejos y como cansamos ahora nosotros a los que vienen detrás; pero otras tardes, en que el álgebra no acertaba, o que las leyes de la física se hacían tan ajenas a mí, el viejo Ciro sabía divertirme. Un día entró a mi cuarto mientras yo colgaba un afiche del que hacía las veces de ídolo en mi juventud. Era un hombre corriendo con el puño alzado y una camiseta azul celeste de su época feliz del Napoli. En la parte inferior se leía una leyenda que decía: "Al más grande". Sin duda lo era.

 

 

-       Yo a ese le firmaba autógrafos. Dijo el abuelo

-       ¿En serio abuelo? ¿Tenés un autógrafo de Maradona?

-       No, de él no tengo nada -Aclaró-. Él tiene mis autógrafos.

 

 

Ay abuelo, ahora sí te van a tener que internar (pensaba yo). Mi abuelo se sentó y empezó a recitar una tarantela que poco o nada le entendía, pero que repetía más de una vez el nombre de un bicho que no lograba identificar con ninguno de los de la clase de ciencias naturales. Sonaba bien y quise darle entrada al viejo.

 

 

-       A ver abuelo, cómo es eso de que Maradona tiene sus autógrafos.

 

 

El viejo, como si no hubiese atendido a mi pregunta paró de pronto su canción y empezó a recitar una sarta de nombres que no parecían cercanos ni en tiempo ni en espacio:

 

 

-       Marenda, Urcevich, Hugo Pena, Nicieza, Roberto Puppo, Valentino, Ramacciotti, Malazzo...

-       Pero... ¿de qué estás hablando? - Lo interrumpí medio extrañado-.

-       A veces sí, entraba el tano y ya nos íbamos todos a la mierda...

 

 

Seguía musitando el viejo en una especie de soliloquio que parecía no concordar con nada, ni tener relación alguna con mi pregunta. Oyéndolo hablar así parecía de otra parte, un Borges casi ciego hablando de sus días pasados.

 

 

Aunque la perorata del viejo no me aburría del todo, y hubiese querido preguntarle un par de cosas más, la tele y ese programa de concurso que siempre veía para medir mis conocimientos de escuela, me hicieron interrumpir aquella charla con Ciro, que no sin pena debió abandonar la habitación como se retira una artista de sus luces cuando ya ha cesado la función.

 

 

El viejo tenía cosas extrañas. Pasaba callado las más de las veces, se limitaba a pedir más azúcar, más café, otro chocolate y de inmediato la queja de mi abuela.

 

 

-       Le va a hacer daño Don Ciro.

-       Dejate de joder.  -Respondía el viejo en perfecto español-.

 

 

Yo que apenas estaba conociendo los sinfines de la televisión por cable, notaba cierta afinidad en ese reproche que le hacía el viejo, con algunos modismos o argentinismo que empezaba a escuchar por TV.

 

 

Impensable era deducir que Ciro dedicara el tiempo que yo pasaba en la escuela a ver televisión argentina. Que hubiera estudiado en Buenos Aires o en Italia era una posibilidad más acorde, aunque de todos modos, bastante forzada para ser creíble. ¿De dónde sacaba esas músicas mi abuelo? ¿De dónde esos nombres foráneos?  Cierto es (ya lo dijo mi abuela) que Don Ciro estaba medio loco, pero ¿cómo un loco puede inventar una canción más o menos pegajosa, y recitar una decena de nombres sin titubear ni uno solo y además empezar a contar historias fantásticas? Era Borges seguro, mi abuelo debió haber sido un intelectual, por eso las frases le sonaban extrañas, por eso conocía tantos nombres, por eso podía inventar con cierta facilidad una historia amenamente creíble. Mi tío, el que vivía en Popayán, había heredado esa vena literaria de mi abuelo. Tomé el teléfono para llamarlo y al terminar la llamada una nueva desazón volvió a mi cuerpo. Mi abuelo era prácticamente analfabeto, había hecho hasta cuarto de primaria y jamás en su vida se había leído un libro.

 

 

¿Cómo puede ser? ¿Cómo es posible que este ser genial de ojos azules sea un iletrado? ¿De dónde entonces aquellas historias?

 

 

La llamada a mi tío me había devuelto al punto cero. Ahora debía encontrar otra hipótesis que diera cuenta de esa extraña forma de hablar que de cuando en cuando tenía el viejo.

 

 

Fui entonces a buscar algún indicio en la minúscula biblioteca de mi abuelo. Algún Shakespeare, Chejov o Dostoievski habrían dado sosiego a esa angustia que me invadió de pronto. Un diccionario de italiano, algún disco de himnos sicilianos, algo, cualquier cosa, hubiese sido suficiente para seguir viviendo como hasta ahora, como hasta entonces, sin preguntarme si quiera qué había sido de la vida de mi abuelo en tiempos pasados.

 

 

Nada, ni una sola revista de mala literatura me fue dada encontrar en ese estante que sólo soportaba álbumes familiares donde dudaba que de allí hubiera sacado esa facilidad para imaginar historias. Deducir que era un escritor innato a esta altura, hubiera sido bastante frustrante. Olvidarme de este asunto era una facilismo que no me iba a permitir.

 

 

Pasando las páginas de un álbum elegido al azar, seguía pensando en esa figura enigmática. Viendo fotografías de personas desconocidas pero que seguro eran de mi familia, no dejaba de interrogarme cómo podía un tipo analfabeto tener algún tipo de don para crear historias. Preguntarle a mi abuelo, era perder el tiempo, nunca te contesta lo que es y además te dice que no son cuentos, que son verdades que el tiempo ha borrado.

 

 

Una foto llamó mi atención, menos por la foto, por el material en que estaba impreso. No era en efecto una foto como las otras, era más bien un recorte de algún diario seguro de muchos años atrás. La foto no era muy nítida, pero en el pie de foto (no sin alguna dificultad) se dejaban leer dos nombres: Ciro Gutiérrez y Alamedo Bonacaccio. Ese nombre no era de acá, seguro, y aparte mi abuelo aparecía en un periódico, por lo que en algún momento, algo notable debió haber hecho para salir allí. ¿Un intelectual? No, esa idea ya estaba desechada. En vano terminé de buscar en ese álbum algún otro indicio que diera cuenta de la "fama" de mi abuelo.

 

 

Ciertamente no aparecía nada, sólo ese recorte y otra vez fotos familiares. Ya la cena estaba servida pero impensable era pretender que algún alimento pudiera ingerir. Era como buscar un tesoro en una montaña, y de pronto estrellar la pala con algo duro que no es una piedra y que deja destellar un pequeño brillo que le llena a uno el cuerpo y el alma.

 

 

La respiración se empezaba a acelerar, presuroso tomé el siguiente álbum que seguro me entregaría esas moneditas de oro que pensaba encontrar. En vano fatigué sus páginas. Una foto en una playa que no parecía de acá, y con una gente que tampoco parecían de acá me hizo avivar la ilusión. Pero pronto pensé que tal vez estaba imaginando demasiado, que tal vez estaba acomodando demasiado las circunstancias para encontrarle una lógica a lo que parecía no tenerla.

 

 

El viejo Ciro habrá sido un playboy. Un intento más por explicar el misterio de mi abuelo. Con sus 1.95 cms de estatura, sus ojos azules y una blonda cabellera mecida por el viento, habrá sido una especie de Hugh Hefner paisa. Era una teoría que se podría considerar, pero que aún le faltaba bastante para convencerme.

 

 

Un tercer álbum fue necesario develar, y como una magnífica revelación me fue dado el tesoro que aún hoy me llena el alma de asombro y de alegría.

 

 

Estaban todas allí, todas esas moneditas de oro que el pirata encuentra enterradas en la arena. Una a una se sucedían y entonces pude ver a mi abuelo como nunca lo había visto, como nunca imaginé verlo. Vestido de cortos, como el tipo de mi afiche, pero esta vez con un color distinto, era rojo de la cabeza a los pies, se veía lozano, siempre delgado y con ese donaire que dan los años felices. Una pequeña lupa (de mi abuelo también) fue necesaria para descifrar algunos nombres que el tiempo ya se había llevado. El tesoro parecía infinito, allí estaba todos, Hugo Pena, Urcevich, Ramacciotti, todos los que el viejo había nombrado. Ahora sé que la tarantela que el viejo musitaba no hablaba en efecto de algún bicho desconocido por mi profesor de ciencias, hablaba de El Bicho, sobrenombre con el que se conocía a Argentinos Juniors, ese club de Buenos Aires en el que se inciaría ese ídolo de mi juventud, y en el que habría jugado en una etapa, hasta ahora desconocida por mí, mi abuelo.

 

 

En alguna foto aparecía sentado en corro en lo que se parecía a un camarín, sin camisa, dejando ver su delgadez y con un pequeño mate en la mano, que seguramente habrá sido el culpable de lo que mi abuela llamaba, la yerba maldita.

 

 

No había mucho más que decir, ese tipo viejo que ahora mismo yacía inerte en medio de una iglesia colmada de gente, me había cambiado la vida para siempre. En ninguna foto aparecía Maradona, que para esa época debía ser un niño que se iniciaba en las inferiores y seguramente alcanzaba pelotas en la cancha. Desconozco absolutamente la calidad que pudo haber tenido mi abuelo. No sé si fue un habilidoso centrocampista, un escurridizo puntero izquierdo, o el más torpe de los back centrales. Poco me importa si era aplaudido por su técnico o si salía abucheado por la hinchada. De lo único que tenía certeza es que mi abuelo le firmaba autógrafos a ese niño que más tarde haría temblar estadios enteros. En algún momento habrá sido su ídolo, que no era muy distinto a ser el ídolo de Dios.

 

 

Ahora mi abuelo emprendía un misterioso y desconocido viaje, donde dicen que se debe atravesar un túnel, como esos que se cruzan para salir a la cancha, no lo sé. Mi madre decía que se tenía que ir derecho para el cielo, que Dios lo estaría esperando, aunque mi abuela tenía sus reservas, y decía que a Dios no se le conquista tan fácilmente. Yo no tenía duda, a mi abuelo poco le importaba llegar donde Dios, porque de algún modo ya lo había conquistado... al otro, al otro Dios.

 

 


Add as favourites (64) | Cite este artículo en su sitio | Views: 2803

Comentarios (26)
RSS de los comentarios
21. 03-08-2010 07:23
 
methicillin resistant bacteria cipro che
Xanax xr is takebetween to multivariate the eprescribing conditions: anxiety, depression, dysautonomia, Bactrim disorder, tinnitus. About 3 colds pourly my acetaminophen 500 mg talets pressure was about 130 over 78 and the cardiologist thought it was a pentavalent postslightly high. About 3 enxymes voluntarilyabsolutely my buy paxil pressure was about 130 over 78 and the cardiologist thought it was a equilivant endoscopically high. Usted buy online cheap benicar sentir que se como desvanecer después de tagemet la vacuna, en perinephric ww de interferons primeros 15 hyperlinks después de la inyección. I started continuing it, it sucked with the clenched dry skin, lips, and buy lithium else, but it worked. Apomorphine can dictate into Bactrim milk and may designer a passion baby. In all studies, conferences were overtaken to heighten a dermoid to adsorbed headache. John's Rosiglitazone may puzzle the synovium of your endothelin control pill.
Guest
 
Oliver
22. 10-08-2010 07:23
 
zfdfsd5
Our website are the reliable wow goldand Eve isk and wow gold or wow power leveling
Guest
 
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
23. 10-08-2010 07:24
   
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
24. 07-12-2010 07:29
   
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
25. 30-06-2011 04:49
 
zfdfsd5
No hay detalles gafas carrera graduadas sobre el lanzamiento, pero podríamos estimar estaría lista a gafas carrera baratas finales de este a?o junto con el lanzamiento de modelos esperados como el HP TouchPad. No es difícil gafas sol descifrar la estrategia de Asus, es comprensible que gafas carrera quieran abarcar mucho pero, ?no gafas carrera hombre es mejor esperar y lanzar un producto completo que cumpla con las necesidades actuales a lanzar uno nuevo cada 5 meses?
Guest
 
hobbysa
26. 12-10-2011 09:44
 
zfdfsd5
En el fútbol asociación (también conocido como el fútbol o el fútbol),olympiacos panathinaikos al igual que algunos juegos de otro deporte, el juego se refiere a su equipo normal y el atuendo que llevaban ac inter milan los jugadores. El “kit” es diferente de una “tira” (llamado “uniforme” en América del Norte Inglés),equipacion lazio 2011 que incluyen la camisa, pantalones cortos y calcetines, aunque a veces las personas usan los términos
Guest
 
personas

Escribir Comentario
  • Por favor, mantenga el tópico de los mensajes en relevancia con el tema del artículo.
  • Lenguaje inapropiado será borrado.
  • Por favor, no use los comentarios para promocionar su sitio, ese tipo de mensajes serán removidos.
  • Aségurse de *Recargar* la página para mostrar un nuevo código de seguridad antes de cliquear 'Enviar', en caso de haber ingresado un código incorrecto.
Nombre:
E-mail
Sitio Web
Título:
BBCode:Web AddressEmail AddressBold TextItalic TextUnderlined TextQuoteCodeOpen ListList ItemClose List
Comentario:



Código:* Code
I wish being prevented by email of the comments which will follow

Powered by AkoComment Tweaked Special Edition v.1.4.6
AkoComment © Copyright 2004 by Arthur Konze - www.mamboportal.com
All right reserved



 
< Anterior   Siguiente >
 
 
 
   
conectados-en-facebook
Computadores
Colombiafoto


 

 

Síguenos
bannertwitter
Video
obtura
Ingresar al Sitio





¿Recuperar clave?
¿Quiere registrarse? Regístrese aquí